
Las empresas de servicios públicos que tienen que realizar levantamientos tras el cierre de una excavación se enfrentan a complicaciones que se traducen en mayores costos operativos.
Obviamente, una vez cerrada la excavación, los servicios subterráneos dejan de ser visibles, lo que hace complejo cualquier tipo de inspección sin tener que recurrir a nuevas excavaciones, con la burocracia y los costes de gestión asociados que requeriría una nueva obra.
Las tecnologías actuales no siempre acuden en ayuda. Por ejemplo, el uso de georradar no siempre es la solución, ya que esta instrumentación sufre limitaciones relacionadas con la profundidad, los materiales de relleno y las interferencias, por lo que no siempre es posible detectar anomalías sin abrir una obra.
Para superar estas dificultades, es crucial contar con estrategias eficaces.
Si los levantamientos previos al cierre de la obra no se realizan con la suficiente precisión, podemos encontrarnos con datos incompletos o erróneos, lo que dificultará la relocalización exacta de las infraestructuras de la red.
El grado de precisión de estas operaciones repercute en la corrección de las futuras operaciones de excavación e intervención. Una precisión deficiente del levantamiento inicial aumenta el riesgo de daños o interrupciones en la red y puede comprometer la seguridad de los operadores y usuarios.
¿Cuál es la solución? Digitalizar los datos antes del cierre de la excavación con 3D Photo Survey
Utilizar tecnologías de levantamiento avanzadas, digitalizar los datos y prestar más atención a la calidad de la documentación antes del cierre de la excavación puede marcar la diferencia a la hora de mejorar la eficiencia y reducir el riesgo de errores.
La aplicación 3D Photo Survey simplifica la digitalización de excavaciones mediante un proceso totalmente automatizado, fácil e intuitivo. La solución proporciona un modelo 3D de la excavación, accesible tanto en el campo como desde el back-office, incluso directamente en el SIG de la empresa.
3D Photo Survey no requiere conocimientos técnicos específicos para su uso: basta con un smartphone conectado a un receptor GNSS-RTK para escanear la excavación con la app. La app enviará a la nube las imágenes escaneadas, completas con atributos temporales y geográficos, que se procesarán para obtener el modelo 3D georreferenciado y las ortofotos correspondientes con un nivel de detalle muy alto.
Gracias a estos modelos, desde su escritorio y con la excavación cerrada, los operadores podrán realizar mediciones de precisión directamente sobre los modelos digitales, cartografiar su red y disponer de un «catastro digital» de sus activos.
En última instancia, los modelos digitales siempre estarán disponibles en su SIG y en formatos estándar para:
- Consultas futuras sin necesidad de reabrir la excavación.
- Informes finales de las excavaciones ya realizadas y de las posibles rehabilitaciones.
- Mediciones precisas y fiables directamente en los modelos digitales.